Su deseo no era mas que el de agradar. Aunque ese día ya no pudo más y reventó. Agarró la cadena y tiró con fuerza...
Las flores se secaron. Los árboles y los frutos marchitaron. Los pájaros perecieron, y el cielo se murió de pena. Las nubes lloraron ante tanto despropósito. Se oyeron lamentos y llantos.
Sacó un arma de su cajón, llenó la bañera, y tiró del tapón... aquel día reventó...
`Jesús`
