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lunes, 9 de diciembre de 2013

1980-2010 CAPITULO II (Quinta entrega)

1980-2010

CAPITULO II
(Quinta entrega)

            La relación con mi jefe fue tensa desde el principio, constantemente teníamos enfrentamientos pues buscaba el mas pequeño error, para dejar claro que era deficiente en mi trabajo. Lo cual, no era cierto. Pero qué mas podía hacer que sobrellevarlo. En este aspecto Luz Elena, con su energía, simpatía y bromas era un bálsamo. Pero, el principal aliciente era Angélica.
            Mis continuas visitas a personal, dieron su fruto la segunda semana de mi entrada a la empresa. Precisamente, un viernes, que iba de salida, pase a personal, salude a todos en forma general y cuando me dirigía con Angélica, Andrea me llamó a su privado.
-Dime Andreita. –Así la llamé cariñosamente-
-El próximo sábado, vamos a festejar a Mario su cumpleaños, en casa de Enriqueta, si gustas estas invitado.
            Antes de que pudiera preguntar quienes iban a asistir, pensando en Angélica, agregó:
-Vamos a ir todos los de la gerencia.
            Ocultando mi alegría respondí.
-Si, claro que voy. Solo dame la dirección y la hora en que hay que llegar.
-Va a ser una comida a las tres de la tarde y es en el norte de la ciudad.
            La siguiente semana tuve que salir a Durango a ver el estado de dos terrenos de la empresa, por lo que estuve fuera el miércoles y jueves, pero el viernes por la tarde estaba de regreso. Al día siguiente, me arregle lo mejor posible para causar la mejor impresión y me fui a la fiesta. Llegue puntual y me encontré con todos los de personal, en especial con Angélica, que iba enfundada en un minúsculo y entallado vestido verde botella, que resaltaba su espectacular cuerpo. De cabello corto, grandes ojos y carnosos labios, atrajo de inmediato mi atención. Guardando la compostura y frenando mi deseo, salude a todos e inclusive me quede unos minutos platicando con Andrea. Justo cuando pensaba retirarme, se integro Angélica y comenzamos a platicar los tres. Al poco tiempo, nos apartamos ella y yo para continuar nuestra conversación. En realidad, no comentamos nada trascendente. Aunque me di cuenta de que era un poco tímida, lo cual contrastaba con su forma de vestir y arreglarse. Durante todo el tiempo que estuvimos ahí, nuestra platica fluyo ligeramente. En ella me entere que la había llevado Andrea y al saber esto, le propuse:
-¿Si quieres yo te llevo de regreso a tu casa?
            Lo cual acepto y al cabo de un par de horas nos retiramos. Camino a su casa, me vino la idea de invitarla al departamento de mi primo, del cual tenia llaves y de vez en cuando me “lo prestaba”. Desde luego, que no le dije abiertamente a donde íbamos, simplemente.
-Todavía es temprano. ¿Si quieres podemos ir a otro lugar a platicar?
            Con una dulce sonrisa, me respondió:
-Si. Claro.
            Sin más, me dirigí al piso de mi primo. Estacione el coche cerca del edificio, le abrí la puerta del auto y de la manera mas natural, la conduje hasta el inmueble. Entramos al departamento y nos sentamos en el mismo sofá a escasos centímetros el uno del otro.
-¿Estas bien? –le pregunté-
-Si muy bien.
-Y cuéntame cuanto tiempo llevas en la empresa.
            Mientras ella me contestaba, acerque mi mano a su cabeza y comencé a rozarle su cabello.
-No tengo mucho tiempo. Voy a cumplir dos años.
            Comencé a  rozar su cuello con mis dedos.
-¿Y te sientes a gusto?
            Ahora, con el dorso de mi mano, le acaricie su mejilla. Su respiración pareció perder un poco el ritmo.
-¿Qué haces?
-Acariciar una belleza. ¿No puedo?
            En el instante que iba a responder, acerque mis labios a su cuello y comencé a besarlo sutilmente. Eran aproximadamente las cinco horas de una cálida tarde, el departamento, aislado del ruido de la calle, nos daba un espacio-tiempo, de quietud y cadencia.


Continuará………

jueves, 5 de diciembre de 2013

1980-2010 CAPITULO I (Cuarta entrega)

1980-2010

CAPITULO I
(Cuarta entrega)

-A ella, a ti y los demás.
-Pues gracias por lo que a mi toca.
-Me tengo que ir, pues ya es casi la hora de entrada. Adiós.
-Adiós y vuelve cuando quieras. Aquí eres bien recibido. –esto lo dijo con una coqueta caída de ojos, que me motivo a regresar-
            Ese día las cosas no variaron mucho con Paolo. No me recibió, como tampoco lo hizo durante los siguientes días de la semana. Algo me decía, que no iba a durar mucho en esa empresa. Pero, mientras me pagaran mi sueldo, no tenia problema en continuar en mi trabajo. Por otra parte, estaba Angélica, esa escultural y guapa mujer, que al parecer, no le era indiferente. Esta era una verdadera motivación para continuar en el trabajo. Finalmente, mis compañeros eran amables y cordiales conmigo, principalmente Luz Elena. Precisamente, al cuarto día, cuando salía de su privado, llego el Director a pedirle un trabajo. Ella, le dijo:
-¿Ya conoce al nuevo miembro de la dirección?
-Aun no nos han presentado. No se que le pasa a Paolo. Pero. Bienvenido lo que necesites, no dudes en comentármelo.
            El Director , un hombre, de aproximadamente cuarenta años, de rechoncha figura, anteojos y cara angular, me tendió la mano amigablemente.
-Gracias. Muchas gracias. –No supe que mas decir-
            Dirigió su mirada a Luz y le pidió:
-Prepárame antes de la comida, el informe que te pedí.
-Así lo haré. –respondió-
            Fue hasta la siguiente semana cuando Paolo, me llamó por el teléfono y me pidió que fuera a su privado.


Continuará………..